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domingo, 19 de abril de 2026

Constelación I: "Genealogía del automatismo", Tramo 1: ¿La vida cotidiana es una sitcom?

 Ensayo Estructural


Constelación I: 

"Genealogía del automatismo"

En esta primera constelación del Universo DADtube nos adentramos en la tarea de rescatar el "hilo conductor" de los primeros videos del canal, haciendo abstracción de su dispersión para destacar su articulación programática para aquellos que quieran profundizar un poco más, investigando a consciencia, con los puños cargados de curiosidad y entusiasmo, teniendo "baldositas seguras" y a la vez "The Big Picture" que les permita saltar de un video a otro en un circuito de marcas de tiempo (timestamps) que les permita encontrar la articulación específica.

Rescatar como primer hilo conductor el "automatismo" no es capricho ni casualidad. El automatismo hoy por hoy es sin duda alguna el principal criterio para examinar lo humano en sus diferentes expresiones tanto individuales como colectivas, a ser, los que los epistemólogos llaman un "corte mayor" que afecta a todo discurso y a toda producción de subjetividad.

Para facilitar la aventura intelectual que proponemos hemos dividido esta constelación en tramos específicos, comenzando por una pregunta para nada trivial aunque en algún momento y por diferentes circunstancias, nos las hemos formulado prácticamente todos... ¿es la vida cotidiana una sitcom?

Tramo 1: 

¿La vida cotidiana es una sitcom?

Introducción:

En las sitcoms no hay lugar ni tiempo para que se exprese algo por fuera de una estructura simple pero consistente que establece vínculos perpetuos entre personajes unidimensionales definidos por un rasgo unívoco con unos cuantos ítems generales que permiten presentarlos en diferentes contextos para ver hasta donde resisten esos rasgos identitarios. Para darle solvencia a la estructura se establecen no solo un conjuntos de relaciones invariantes entre personajes sino además un modo invariante para cada relación dotado a su vez con un margen provisorio capaz de dar la ilusión de variabilidad en una tensión de elástico, donde ningún cambio exterior o interior puede llegar a producir huella, a marcar un tiempo, un antes y un después que amenace la integridad de la estructura.  Así estructura, dinámica, functores y funciones pueden someterse alternativamente a embates episódicos entre la inercia de la estructura que funciona como "jugando al Simón dice..." y lo contingente.
En las sitcom siempre encontramos esa disputa entre la inercia y lo contingente como trasfondo, recordándonos, inevitablemente al esfuerzo que hace el yo cimentando su "yosoyasí" con cuanta certeza puede elevar a "verdad incuestionable" para tratar de resistir los embates de aquellos tres señores, "El Ello, El superyó y la Realidad"...



En ¿Por qué necesitamos Superhéroes? (La verdad de todo niño que el adulto olvida) 2:43 señalamos que el primer intento de “lidiar con la realidad del ser humano” tiene que ver con la pregunta:

“¿cómo domino lo que no domino?

Lo que nos permite presentar la mitología como un primer esfuerzo en este sentido y la “magia” como primera “Técnica”.

Los superhéroes como mitología aggiornada, cumplen una misma función, dar un punto de identificación que nos permite vivir junto a estos pasando de la experiencia pasiva a la activa, y además, nos traen una reminiscencia que siempre está en juego, de forma más o menos negada, más o menos explícita: la intuición de que hay algún tipo de saber que nos pertenece por herencia y que nos da antecedente, contexto y perspectiva para realizarnos, porque el Superhéroe es un representante de aquel primer héroe ficcional que nos daba linaje,identidad, propósito, de ahí, que no pongamos reparos al aceptar para el superhéroe todas aquellas "perfecciones" y "superpoderes" que hacen a nuestra imagen idealizada desde el narcisismo.

En definitiva, hay una mitología y algún saber o al menos alguna intuición de que hay ahí un saber que nos pertenece y que necesitamos para sentirnos, sino "superpoderosos" al menos capaces de lidiar con la realidad y construirnos como personas.



  En Psicoanálisis civilizado, psicoanálisis castrado: ¿Por qué el Psicoanálisis es Salvaje? 9:11;  señalamos por qué el psicoanálisis no es ni lo que se muestra en Hollywood, ni “civilizado”. No por impostura, civilizarse implica “alejarse” de la materia a la que quiere abordar. La pregunta del psicoanálisis sería:

¿Cómo me posiciono frente a aquello que no admite “posición alguna” (lo salvaje humano, lo inconsciente)?

Pregunta que es un caso particular del caso general del ser humano, frente a sus tres grandes “señores”, el mundo interno, el mundo externo, y la huella de mandatos familiares y sociales, el superyó.

El psicoanálisis es salvaje pues viene a decir “con la mitología (individual o colectiva) no alcanza pero que hay ahí un saber intuitivo, un legado de construcción de saber al que hay que rescatar desde la metapsicología”.

Inevitable preguntarse:

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo accedemos a ese fragmento de verdad histórica que nos pertenece por herencia y que subyace encapsulada en los mitos? 



En ¿Qué nos dicen los Sueños... DE NOSOTROS MISMOS? 01:37; hablamos de esa “verdad” subyacente en los mitos a la que Freud pretende rescatar a través de su “metapsicología”.

Y esta idea de que hay un saber intuitivo que forja un legado que nos permite tener referencia, confianza, para tener un juicio crítico, contexto y perspectiva de análisis es fundamental pues

 

Si esta suerte de juego “Simón dice…” en la que vivimos nuestro día a día y en la que construimos nuestras subjetividades, puede perpetuarse como una “sitcom” que dicte y redefina “la vida cotidiana” proponiendo una ritualización universal y un ideal de sujeto a encarnar basado en un sujeto que identifica y sigue “ordenes” a las que encarna como “pautas de conducta” e integra como “sentido común”  y que todo funcione en piloto automático es porque hemos perdido esa confianza y ese respaldo de cierto saber intrínseco, intuitivo, que no está basado en nuestra propia experiencia sino que es legado de nuestros antepasados. 

Sin ese "hueco" histórico, afectivo e identitario esa “retórica” de “dicho por nadie repetidos por todos” podría hablar eternidades sin ningún influjo, pues, recobrando ese “sentimiento de trascendencia”, recuperamos también los cimientos fundamentales para construirnos en la verdadera dimensión de nuestra subjetividad y no en los márgenes acotados que nos proponen como “camino al éxito”.

 

 ¿por qué y cuándo perdimos la relación con ese saber intuitivo 

que es legado y soporte de nuestro “sentimiento de trascendencia"?

Lo que nos permite preguntarnos también si realmente un sujeto puede desarrollarse como tal sin poder asentarse y desarrollar ese sentimiento de trascendencia que da antecedente, contexto y perspectiva…




En "Toda opinión es relativa..." Ajá, ¿y eso qué significa? 1:15

Nos permitimos un desvío analizando esta frase recurrente marcando diferencia entre “enunciado y enunciación”

¿Por qué?

Porque es fundamental poder distinguir esos planos que separan un contenido cualquiera de quién lo produce y por tanto, nos permite evitar caer en la falacia Ad-hominem pero también deconstruir la equiparación propia del yo-ideal “derechos=privilegios” y por tanto, atacar de lleno la certeza neurótica de que el solo hecho de existir y ser uno, habilita a una cierta impunidad insoslayable para decir y hacer frente a la cual toda otro debe someterse.

Si todo es relativo, es decir que “encuentra validez solo respecto de alguna referencia específica de criterio y contexto”, nada ni nadie puede plantearse ser “un origen” o “un fuera de serie”, dicho de otra manera, todo “fuera de serie” es un elemento de exclusión interna respecto de alguna serie.

Lo cual habilita a un conjunto extenso de preguntas, pero para esta constelación nos vamos a plantear lo siguiente:

¿Cuál podría ser la referencia que de “validez a un sujeto como tal?

¿La cultura? ¿El lenguaje? ¿La historia de su historia?

Avancemos un poco más y preguntémonos también:

¿Cuál sería la referencia en la que encuentra validez este juego de “Simón dice…” que hace de la vida cotidiana una gran sitcom, reglando las relaciones, modulando los vínculos, ¿prefigurando subjetividades?

Fin del tramo 1: 

Para finalizar este tramo, les presentamos el video núcleo que articula los videos de este tramo pero también recorridos alternos que iremos presentando en próximas entradas y a la vez, este primer tramo de esta constelación en la que hacemos "genealogía del automatismo" con los venideros.




A modo de primera conclusión podríamos decir que podemos prefigurarnos que el automatismo no tiene una directriz precisa sino que es más bien algo que comienza a partir de un vínculo suprimido y en algunos casos directamente expropiado: la relación con la trascendencia, del legado de nuestros antepasados, un vínculo poderoso capaz de darnos antecedente, contexto y perspectiva para desarrollarnos como persona tanto a nivel individual y colectivo y que algo de eso subsiste, resistiéndose a la alienación del marketing, de los mandatos sociales y familiares, en definitiva, a la estandarización y de cuya existencia podemos anoticiarnos a partir de los sueños, los mitos y algunas expresiones de la cultura pop.

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